Despiden a un gay la víspera de su boda. Esta es una noticia que no debería serlo. O más bien debería serlo para ejemplificar cómo no se debe despedir a un empleado.
Al margen de la nota homófoba inherente a la noticia, que comentó nuestra compañera Susana en Ambiente G, despidos como éste ignoran las mas elementales normas del sentido común con que debe estar dotado un empresario.