
Después de que varios países desarrollados, entre ellos España, perdieran la calificación crediticia AAA (triple A) hace unos meses, puede que ahora le llegue el turno a países con un mejor historial crediticio, como son el Reino Unido y EEUU.
Por un lado ayer S&P rebajo las perspectivas de la deuda del Reino Unido de “estable” a “negativo”, aunque les ha mantenido la calificación AAA. Y sobretodo, ha advertido que si la deuda pública se va a situar en el 100% del PIB, como parece que va a suceder, eso no sería compatible con una calificación triple A.